Por Luzia Moraes
A través de la materialidad, llaves de cobre en algunos, costuras y aroma e intervenciones, esta obra propone una experiencia interactiva que transforma al lector en coautor físico del relato.
En una época donde los algoritmos anticipan los gustos de consumo y las plataformas recomiendan qué leer antes de que aparezca la curiosidad, el artista y escritor Olaff Crown irrumpe en el panorama editorial con Instructivo para habitar un laberinto. Esta obra rompe con los límites de la literatura tradicional para convertirse en una obra de arte portable y en una experiencia puramente sensorial que reivindica el derecho a la incertidumbre.


